¿Qué es la Lipolisis? – Información, opiniones y resultados

Cuando hablamos de lipolisis estamos refiriéndonos a uno de los tratamientos más utilizados en la actualidad cuando buscamos reducir grasa en alguna parte de nuestro cuerpo.

Este método está enfocado a la descomposición de la grasa mediante un láser que provocará una reacción química, lo cual da lugar a la absorción natural de la grasa por parte de nuestro cuerpo.

El tratamiento, también conocido como laserlipolisis consiste en “quemar” los lípidos de la zona y transformarlos para formar ácidos grasos y glicerol, los cuales se consumirán gracias a nuestras necesidades energéticas.
Este proceso crea una reacción química y hace que los triglicéridos se separen de las células grasas y estas se descompongan.

Dicho en otros términos, lo que busca el láser es separar la grasa de forma que deje de estar almacenada por los trigliceridos y nuestro cuerpo la consuma toda.

La intervención se realiza con SlimLipo Aspire, un sistema aceptado por la FDA para llevar a cabo la lipolisis.
Este láser, además, es personalizable y adaptable para las necesidades y características específicas de cada paciente.

El tratamiento consiste en 5 pasos específicos.

1.Anestesia local. No se hace anestesia general ni sedación.
2.Lipolisis: Se coloca el láser en la zona deseada que anteriormente hemos visualizado en una ecografia. El laser irá desplazándose 5cm/segundo.
3.Sacar los triglicéridos liberados, a través de rodillo o con aspiración mediante un tubo fino (2mm).
4.Ajustar la lipolisis y aspiración si es necesario hasta que se consiga la satisfacción en el tratamiento.
5.Retracción de la piel.

El procedimiento no suele durar más de 2 horas.
Tras realizarlo, el paciente deberá de hacer actividad física durante un mínimo de 10 minutos, cifra que variará dependiendo de la cantidad de grasa reducida.
Después de esto el paciente volverá a casa con una faja de compresión que deberá llevar durante 2 semanas.

La recuperación del tratamiento apenas llega a un par de días. Además, durante el periodo de recuperación nunca se alcanzarán los dolores de otros tratamientos similares ya que la lipolisis es muy poco invasiva.

El mayor grado de satisfacción de los pacientes suele producirse a los 3 meses, cuando la piel vuelve a su posición natural por si misma.

Dado que la lipolisis es un tratamiento muy poco intrusivo, sin incisiones profundas, ni cirugía, no se corta la piel sobrante, si no que se moldea con un rodillo para que vuelva a su posición.

El tratamiento en completo lo que reproduce es la forma de adelgazar natural, simplemente provocando esa separación de células para que el cuerpo consuma las grasas almacenadas en nuestro cuerpo.

 

¿La lipolisis es arriesgada? Opiniones

Si bien la lipolisis es una técnica que deja mejores resultados que una liposucción o otros tratamientos parecidos, es más sencilla y efectiva. Sí que puede tener algún riesgo, aunque son riesgos mínimos y siempre menores que otras técnicas conocidas para la reducción de grasas.
Eliminando el riesgo de la anestesia que no existe dado que es anestesia local, quedarían unos riesgos mínimos en cuanto al láser se refiere.

 

¿Dónde suele emplearse la lipolisis?

Puede aplicarse en diferentes zonas del cuerpo en la que queramos conseguir una reducción de peso.
Las zonas más comunes son el abdomen, piernas y glúteos.
Igualmente, el tratamiento es recomendado para cara y cuello o zonas difíciles o de dimensiones reducidas como pueden ser las rodillas, espalda, tobillos…

La lipolisis apenas deja unos pequeños agujeros por donde ha tenido que entrar el pequeño láser. Un punto a favor del tratamiento ya que el paciente no se llenará de cicatrices para reducir la grasa repartida por todo el cuerpo.

 

¿Qué precio tiene realizarse el tratamiento?

Como en cualquiera de estos tratamientos, depende de la zona que queramos reducir.
Una reducción de los brazos a penas alcanzará los 1.000€, sin embargo podemos llegar o incluso pasar los 3.000€ si hablamos del abdomen. Bajamos un poco más, y en las piernas podría rondar los 2.000€.
Es una técnica con mejores resultados, más sencilla, con menos riesgo y está prácticamente a la par en precios con una liposucción o tratamientos parecidos.